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De Regreso a lo Básico: Un Nuevo Enfoque para el Antienvejecimiento Parte 1
Inflamación: Auto-Destrucción
by Anna Kukhta
8/31/2009 5:55:59 PM
Christie Brinkley, con 52 años de edad, proclamó en un anuncio de Cover Girl: “No quiero ser más joven, solamente quiero parecerlo.”
Cuando Cosméticos MAC buscó celebridades maduras para su campaña de “Iconos Hermosos”, muchas actrices negaron su participación porque esto requeriría admitir su edad.
Actores entrados en años – incluido Russell Crowe de 42, George Clooney de 45, y Robert De Niro de 63 – siguen tomando papeles principales mientras la tendencia de la industria del entretenimiento es sacar a un lado a las actrices maduras. “Me deprime que haya tan pocos papeles escritos para actrices maduras,” dijo la ganadora del premio de la academia Kim Basinger. “Por cada mujer en esta rama como Meryl Streep o Susan Sarandon, quienes gracias a su talento son capaces de mantener su carrera continua, hay una docena de conocidas actrices mayores de 40 años que no pueden conseguir ningún otro papel".
“El mensaje”, como la especialista en envejecimiento, Becca Levy, profesora de Yale University School of Public Health, anota, “es: no volverse viejo”.
Es un mensaje lucrativo: El gasto anti-envejecimiento se proyectó en la inmensa suma de $42 mil millones de dólares para este año, con personas de 35 a 50 años de edad gastando $20 mil millones dólares en cirugías plásticas y tratamientos no quirúrgicos para la piel solamente. Pero buscar la fuente de la juventud en las cremas antiarrugas y jeringas de botox, olvida un punto crítico: para disminuir los efectos del envejecimiento, hay que trabajar desde adentro hacia afuera, no de afuera hacia adentro
CAUSAS DEL ENVEJECIMIENTO
¿Qué es exactamente envejecer? Cuando nosotros como sociedad hablamos del envejecimiento, nos referimos realmente a la tasa a la cual envejecemos. Esto incluye desgaste y deterioro visible como las arrugas, la pérdida de masa muscular, y cataratas, así como una multitud de enfermedades como Alzheimer y Parkinson, cáncer, enfermedades cardiovasculares, diabetes, artritis y cirrosis.
Los síntomas del envejecimiento se remontan a dos causas principales: la división celular – entre más rápidamente se dividan las células, más rápidamente envejecen – y el daño acumulado a las células. En los tres primeros tramos de esta serie de cuatro partes, vamos a investigar cuatro condiciones que promueven la división celular y el daño: inflamación, mal manejo de la insulina, oxidación y glicación. En el último capítulo, vamos a ver los hábitos naturales que favorecen la reducción de los efectos del envejecimiento.
INFLAMACIÓN
La Inflamación es uno de los principales aceleradores del envejecimiento. Ha sido relacionada con la mayoría de enfermedades – es la posible causa, por ejemplo, de hasta un 50% de los casos la arteriosclerosis.
La inflamación está diseñada para ser un mecanismo de protección. Esta actúa en lesiones e infecciones con reacciones como la hinchazón y la rigidez para crear el tiempo de curación, al mismo tiempo que custodia la zona afectada contra una nueva lesión. También neutraliza las amenazas. Considere su respuesta a las bacterias invasoras: las bacterias sensibles a la temperatura florecen a 37°C, la temperatura normal del cuerpo, y secretan toxinas y se multiplican. Al elevar la temperatura corporal por encima de los ventajosos 37°C, la inflamación mata a los agresores.
El instinto protector de la inflamación surge por una variedad de ataques, incluyendo:
- Oxidación
- Glicación
- Privación del sueño
- Grasas trans (un gran problema, dado que los Americanos consumen la chocante cifra de 80 Lbs. de aceite vegetal procesado cada año)
- Azúcar en la sangre elevada y/o niveles altos de insulina
- Deficiencia de nutrientes (como la vitamina D)
- Fumar cigarrillo
- Daño muscular por el ejercicio
- Estrés: Físico, mental y emocional
- Incluso algo tan simple como una quemadura de sol.
AUTO-DESTRUCTIVO
A pesar de sus beneficios de protección, la inflamación es un arma de doble filo – puede auto perpetuarse, causando un problema en lugar de aliviar la enfermedad. La enfermedad autoinmune es una ilustración de esto, presentándose cuando la inflamación no puede distinguir entre las proteínas y los invasores y así ataca a las células del propio cuerpo. O la enfermedad de Huntington, en la cual un defecto genético causa una proteína defectuosa que la inflamación tiene por objeto neutralizar, inadvertidamente haciendo la guerra en el propio cuerpo.
Del mismo modo, siempre que las causas subyacentes de la inflamación en general no se alivian, la inflamación se vuelve crónica. Se ha encontrado que la inflamación crónica precipita la mayoría de las enfermedades (como asma, alergias y psoriasis), sin duda, incluidas las enfermedades del envejecimiento, como la fragilidad, la diabetes, las arrugas y el cáncer.
La inflamación crónica está también fuertemente relacionada con la declinación neurodegenerativa, ya sea la pérdida leve de memoria, de capacidad de aprendizaje y de concentración que caracteriza el envejecimiento, o las amenazantes enfermedades de Alzheimer, Parkinson, ELA, o EM. Esto se debe a la presencia de dos marcadores de inflamación – células microglías y enzimas COX-2. (Las microglías son las células del cerebro, cuya misión es hundir y eliminar las neuronas que han muerto por una lesión o enfermedad. Al hacerlo, sin embargo, pueden estimular la producción de neurotoxinas peligrosas y radicales libres. Las enzimas COX-2 también son una respuesta inflamatoria que, igualmente, tiene efectos secundarios peligrosos, ya que proporcionan una vía para la creación de las poderosas prostaglandinas que disparan el dolor y la inflamación).
La inflamación crónica también puede estar asociada con la obesidad, aunque como una consecuencia y no como una causa. Los investigadores han encontrado que las personas obesas, independientemente de su edad, tienen una alta cantidad del marcador de la inflamación proteína C reactiva (PCR) en la sangre. Y mientras que los hombres obesos presentan dos veces la cantidad normal de PCR, las mujeres estudiadas mostraron hasta 8 veces la cantidad, lo que indica que las mujeres obesas tienen un riesgo elevado de inflamación crónica.
En la próxima edición de nuestra serie anti-envejecimiento, nos fijaremos en un segundo precipitador envejecimiento: El manejo de la insulina, su influencia en el cáncer y su promoción de la resistencia a la insulina.
Anna Kukhta se especializa en el estilo de vida de peri-menopáusicas y el entrenamiento físico. Está ubicada en Londres, Inglaterra, y la puede contactar a través Bernhardt@Amarantos-Fitness.com. Actualmente está completando su nivel 2 de certificación PICP.
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